Instrucciones para sufrir un infarto

infarto

Sin la pretensión de ser una guía definitiva hemos elaborado una serie de sugerencias de probada eficacia.
Si le resulta posible, viva solo. De lo contrario, (no se preocupe), aunque otros convivan con usted haga de cuenta que vive solo.
Si fuma, deje de hacerlo de un día para otro sin medicación alguna. Y no comparta la decisión con nadie. De no ser factible continúe fumando pero sólo en balcones, terrazas y veredas. Fume en presencia de exfumadores (los conversos aumentan notoriamente los sentimientos de culpa).
Si nunca fumó, no se amilane, aunque resulte más complicado, existen otras opciones. Por ejemplo, es aconsejable ver por televisión cualquier competencia deportiva y simpatizar siempre con el equipo perdedor. Si usted elige internet como medio para observar los encuentros, contrate un servicio de baja velocidad de transferencia de datos.
Visite con frecuencia alguna escuela pública cercana. Si en el día elegido por usted no hay actividad en la misma, insista concurriendo al día siguiente o cualquier día posterior hasta que logre entrar en un aula o salón durante el horario de clase. Permanezca en su interior el mayor tiempo posible.
No sea el propietario de la vivienda que habita. Siendo inquilino aumenta significativamente el grado de incertidumbre.
Viva en una ciudad. Cuanto más poblada mejor. De esa manera los riesgos están asegurados.
No tenga animales domésticos. Al igual que la presencia cercana de niños, ellos generan sentimientos contraindicados de protección y cuidado.
Obedezca ciegamente sus impulsos.
Respete aquellas indicaciones referidas a una alimentación saludable, no cometa excesos en el consumo de sal, embutidos, alcohol, frituras, grasas de origen animal; pero eso sí, asegúrese de tener una buena discusión durante la sobremesa.
Camine. Al hacerlo no salude a nadie; trate de mantener una mirada que exprese (con claridad) desaprobación y enfado. Salga a caminar en la noche por alguna zona de boliches bailables a la hora en que se retiran sus ocupantes. Para dirigirse a cualquier otro destino, aunque se trate de un lugar próximo, utilice el automóvil, con preferencia el propio, aunque esto último no es excluyente.
Permita y reclame a otros que le señalen cualquier olvido que haya cometido, por insignificante que éste sea.
Por último, visite regularmente a su médico.

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